Confitería Temmerman no es simplemente una tienda de golosinas: es un verdadero símbolo del patrimonio belga. Desde su fundación en 1904 por Bertha Moffaert y su esposo, Temmerman se ha convertido en la confitería más antigua de Gante que aún sigue en manos de la misma familia. Hoy, es la quinta generación la que continúa esta historia, con la misma dedicación a la calidad, el oficio y el sabor auténtico.
Artesanal e innovadora a la vez
De generación en generación, nuestras recetas se conservan y perfeccionan con esmero. Nuestros icónicos cuberdons —elaborados en un molde exclusivo con forma de máscara— no solo rinden homenaje a la tradición gantesa, sino que también son una innovación inteligente: su forma retrasa el proceso de cristalización del azúcar, manteniéndolos frescos por más tiempo. Se elaboran de forma artesanal con ingredientes naturales como la goma arábiga del árbol de acacia, y no contienen gelatina.
Más de 140 variedades de dulces
En Temmerman no nos limitamos a los cuberdons. Ofrecemos más de 140 tipos de golosinas: desde gominolas suaves hasta regaliz clásico, todos sin colorantes artificiales ni ingredientes de origen animal. También elaboramos una refinada selección de pralinés, orangettes, besos de chocolate y nuestro legendario pan de especias con miel, según la receta original de 1904.
Un regalo perfecto para cada ocasión
Nuestras cestas regalo, cajas de dulces, envases personalizados y cajas “de contrabando” son perfectas para cualquier ocasión: desde celebraciones familiares hasta obsequios corporativos. Cada producto refleja el alma de cinco generaciones de artesanía belga y tradición familiar.
Temmerman: auténtico, artesanal y 100% belga
Hoy en día, Temmerman está presente no solo en Gante, sino también en otras ubicaciones en Bélgica y en el extranjero. Lo que no cambia es nuestro amor por la calidad, el orgullo por nuestras raíces y la pasión de hacer feliz a la gente con auténticas delicias artesanales.